Donde dormir en Marrakech?
El río Ourika es un modesto torrente, pero sus crecidas pueden resultar catastróficas, (como en agosto 1995). En sus orillas, álamos y sauces llorones adornan los bonitos prados. Sobre pequeños terrenos en terraza se siembra trigo, maíz o alfalfa. Los pueblos en tierra están construidos en las laderas de las montañas y, en ciertos lugares, podemos distinguir las altas cimas del Atlas, nevadas hasta el fin de la primavera.
A lo largo de la carretera, vendedores de cristales y de cerámicas no perderán la oportunidad de hacerle señas..
Tnine – de – l’Ourika, situada a 34 km de Marrakech, marca el principio de este bonito valle que, llegando a los primeros contrafuertes del Alto Atlas, se eleva progresivamente. La carretera transitable se detiene en Setti-Fatma (a 68 km y …1500 m de altitud)
mardi 29 janvier 2008
mardi 22 janvier 2008
Marrakech, las Tumbas Saadiens
Donde dormir en Marrakech ?
Esos mausoléos de los principes de la dinastía Saadiana, la cual reina en Marrakech durante 125 años, fueron construidos por Ahmed le Doré a fines del siglo XVI.
Son el único vestigio de la grandeza de una dinastía que proporciona a Marrakech una parte de su renombre internacional gracias a su apoyo al desarrollo de las artes y de las relaciones diplomáticas con el resto del mundo.
Estas tumbas son tan bonitas que en 1654, cuando Marrakech cae en manos de los Alouitas, no se atreven a tocarlas (atacándose a la mayoría de los otros vestigios) y decidieron simplemente rodearlas de un recinto.
Solo fueron descubiertos nuevamente en 1917 (!) , y luego
restaurados y dejados a la admiración de viajeros.
Decorados con mosaicos multicolores, bordados de arabescos, arqueadas estalactitas en estuco y adornadas de márbol de Italia, se conservan en perfecto estado.
Además de la tumba del fundador de la dinastía Sadiana : Mohamed ech Cheikh, se encuentran igualmente las de Ahmed le Doré y sus decendientes, como también veinte sultanes alaouitas.
Esos mausoléos de los principes de la dinastía Saadiana, la cual reina en Marrakech durante 125 años, fueron construidos por Ahmed le Doré a fines del siglo XVI.
Son el único vestigio de la grandeza de una dinastía que proporciona a Marrakech una parte de su renombre internacional gracias a su apoyo al desarrollo de las artes y de las relaciones diplomáticas con el resto del mundo.
Estas tumbas son tan bonitas que en 1654, cuando Marrakech cae en manos de los Alouitas, no se atreven a tocarlas (atacándose a la mayoría de los otros vestigios) y decidieron simplemente rodearlas de un recinto.
Solo fueron descubiertos nuevamente en 1917 (!) , y luego
restaurados y dejados a la admiración de viajeros.
Decorados con mosaicos multicolores, bordados de arabescos, arqueadas estalactitas en estuco y adornadas de márbol de Italia, se conservan en perfecto estado.
Además de la tumba del fundador de la dinastía Sadiana : Mohamed ech Cheikh, se encuentran igualmente las de Ahmed le Doré y sus decendientes, como también veinte sultanes alaouitas.
Inscription à :
Commentaires (Atom)

